martes, 23 de septiembre de 2008

Estrella de media noche. Cap II

Ahi estaba, viendola desde ese balcon. Me perdi en su actuar, la veia hablar y sentia como que si mi vista fuera directo hacia ella, todo lo demas era borroso, solo ella, ella y nada mas. Yo no pedia una respuesta, no pedia que me viera de la misma manera, con saber que ahi estaba me conformaba y me bastaba para sentir que esa noche tenia sentido.
De repente, en medio de mi magia, una voz femenina me desconcentro, era Manrola, una amiga que nos habiamos encontrado en el lugar. -Esta linda... -Ah? -Es ella? La de vestido cafe? Es la que esta viendo? -Si... -Jeje, y le gusta? -No no, bueno... No se... Es de esas cosas que pasan y que ojala nunca terminaran. -Jajaja. Vaya hablele! -No... Por lo general si uno llega a hablarles no ponen buena cara, ademas no se... Hubo un silencio de pocos segundos, Manrola se puso a verla tambien, se me volvio y continuo. -Mm, que pensaria usted si ella le viniera a hablar? -Uh... No se! Me muero creo. De hecho ya intercambiamos un par de palabras. -Dioss!!! Vaya! Si ya hablaron un poco va a ser lo mismo, nada pierde. Seguro ya penso esto, pero usted sabe que si no le habla, cuando llegue a su casa va a decir; "porque no le hable?!". -Jajaja... Si, tiene razon y ahora pensaba en eso, pero... -Bueno, ahi lo tiene, solo dejese llevar... Lo dejo! -Ok, suerte!
Volvi a bucarla con la mirada y no estaba! Me dije a mi mismo: Noo! Idiota... Por lento... Si la veo voy y le hablo(Son de esas cosas que luego digo: para que me dije eso...). Movi la cabeza como loco, buscaba entre la gente. La habran sacado a bailar? Y si se fue?! Nooo! Me desespere, me ahogaba lentamente...
El balcon, mi mirador, estaba a la par de las frias escaleras de acero, di media vuelta para a encontrar una solucion a mi problema. Cuando como un frio balde de agua encima, ella! Justo frente a mi! Venia subiendo con dos amigas. Senti como la sangre helada recorrio mi cuerpo de adentro afuera, casi que hasta la punta del pelo, en el fondo agradecia al destino de manera infinita. Me detuve de inmediato, las palabras no salian y mi gesto de nervios era evidente hasta para mi. Un fuerte contacto visual que transmitia mas que mil palabras, hacia mas de mil peticiones, pero todo, reflejado en una palabra que salio de su boca como la brisa que se lleva un petalo.

1 comentario:

Ana I. dijo...

Casi no se puede evitar esperar el próximo capítulo... Muy bueno, por cotidiano y sentido.